Sillas vacías

El miércoles 21 de junio tu padre me mostró las fotos del acto de la organización HIJOS en conmemoración del Día Nacional de la Desaparición Forzada. En el Parque Central, un total de 450 sillas de metal, frías, bañadas por la lluvia, recordaban de manera simbólica a las 45 mil personas desaparecidas durante los 36 años eternos (1960-1996) del conflicto armado interno en Guatemala.

Las desaparecieron.

Sus familiares les siguen nombrando. Sobre las 450 sillas, 450 rostros congelados en el tiempo y presentes en el vivo recuerdo. Miro las fotos y siento una gran soledad. Sillas para esperarles. Sillas esperando ser ocupadas. ¿Cómo sobrevivir y adaptarse a esa espera?

Pienso que en Guatemala la espera, como lo fue en su día la desaparición forzada, busca convertirse en una estrategia política efectiva para desgastar y aniquilar luchas.

La iniciativa de ley 3590 para crear la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Víctimas de Desaparición Forzada y otras Formas de Desaparición lleva 11 años esperando ser aprobada.

La Ley de Aguas, desde 1990; la Ley de Desarrollo Rural Integral, desde hace 15 años; Ley de la Juventud, desde 2008; el “paquete” de reformas constitucionales, en el centro del debate político y social, perdió una inigualable oportunidad de ser aprobado hace apenas unos meses.

Nada es casualidad. Todo está orquestado para que la población relegue al olvido prioridades para una vida digna. Prioridades de justicia. Prioridades para el alma. Menos mal que no lo consiguen.

 

Desaparecidos 01
Rostros de personas desaparecidas durante los 36 años  del conflicto armado interno  en Guatemala son colocados en sillas vacías en la Plaza de la Constitución para conmemorar el Día Nacional de la Desaparición Forzada y honrar la memorias de las víctimas. Guatemala 21 de junio 2017, Foto: Luis Soto.

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