Comerse el grito

 Hoy por primera vez has probado comida sólida. La zanahoria fue la verdura afortunada. La has agarrado perfectamente con tus atinadas manos y, atraída por el color, te la has llevado a la boca. Has mordido, saboreado y escupido las minúsculas porciones. Dicen que así va a ser las primeras semanas, algunas amigas me cuentan que incluso meses. En el país del hambre y la desnutrición,  cuestiono lo idóneo del método para mi conciencia, por más que todo lo “sobrante” se lo coma Capa. Pero para tu desarrollo no tengo la menor duda de que será efectivo.

A tus seis meses, además de comer, ya dominas el arte de sentarte, avanzas con el gateo y luces tus dos primeros dientes. Cada día lo celebras con nuevos y sorprendentes gritos que se traducen en una válvula de escape para mí. Todo lo que yo no puedo gritar y tengo que callar, tú lo entonas fuerte. Me invento lo que tus chillidos quieren decir y me siento feliz de proyectarlos junto a los de cientos, miles de personas que han vuelto a salir a las calles a decir que no están dispuestos a retroceder en la lucha contra la corrupción.

La mecha la prendió Jimmy Morales, el presidente oportuno y oportunista que dirige sin dirigir este país. Él, que se vendía como “ni corrupto ni ladrón”, quería quitarse de encima al héroe de este cuento ilusionante que vive Guatemala, a Iván Velásquez, jefe de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala.

En 48 horas, del viernes 25 al domingo 27 de agosto, los acontecimientos se precipitaron: el MP y la Cicig solicitan que quiten la inmunidad a Jimmy Morales para poder ser investigado por financiamiento ilícito de su partido; Jimmy se reúne con el Secretario General de Naciones Unidas en Nueva York sin saber muy bien para qué; Jimmy anuncia por twitter que declara a Jimmy persona non grata; la Corte de Constitucionalidad anula la decisión de Jimmy; el miedo y la incertidumbre se respiran en el ambiente; la desinformación, la ambigüedad, las tácticas oscuras de una élite herida auguran momentos complejos… ¡Qué 48 horas!

Con este contexto -que 14 días después nos sigue arrastrando y manteniendo en vilo a una parte de la sociedad que ha decidido no rendirse- pareciera que un temblor de intensidad 7.7 grados en la escala de Ritchter de minuto y medio de duración es un pequeño sobresalto en mitad de una pesadilla; y que la muerte de 7 personas en un hospital público tras un ataque armado -aparentemente perpetrado por mareros- se vea como la pausa publicitaria en plena película de terror.

Menos mal que tú puedes gritar hija.

Corrupcion02
Una mujer manifestante del Comité Campesino del Altiplano CCDA grita frente a la puerta del Congreso de la Republica de Guatemala durante una protesta exigiendo los 105 votos para quitarle la inmunidad a Jimmy Morales presidente de Guatemala. Guatemala 11 de septiembre 2017, Foto: Luis Soto.

 

Comite Campesino Del Altiplano CCDA

Deja un comentario