Año de nieves… a ver cómo vienes

Continuamos en el camino de la vida Clara, sólo que ahora bajo un calendario al que sumamos un año más, nuevos y no tan nuevos propósitos y mucha humildad. El coronavirus sigue en su tercera ola y la ciudadanía, a la deriva.

Recuerdo que cuando era pequeña quería que mis miedos desaparecieran a la cuenta de tres. Me tapaba la cabeza con las mantas, cerraba los ojos con mucha fuerza y contaba 1, 2 y 3…  Como te imaginarás, tras salir de las entrañas de la cama los miedos seguían ahí, esperando que encontrara otra técnica más eficaz o que me envalentonara para vencer a los ruidos y siluetas cuasi imperceptibles de la noche. En definitiva, seguían ahí para confrontarme conmigo misma. Desde entonces algo he aprendido y con el virus he añadido un puñado de buenas lecciones.

Este 2021 toca abrir los ojos y afrontar los miedos con valentía, por supuesto, pero también con mucha humildad. Hoy estamos aquí. ¿Mañana? Hoy estamos aquí. ¿Pero mañana? Hoy, ahora, sí estamos aquí. Creo que lo que hagamos con eso marcará la diferencia en nuestro paseo de sol, viento, lluvia, frío, tormenta…

Y nieve. Como la que ahora bloquea gran parte del país. Y es Filomena, nombre que han dado a una borrasca que viene seguida por una ola de frío, quien se ha encargado de recordarnos –de nuevo- el lugar de vulnerabilidad intrínseco en el que la humanidad siempre se encuentra.

Los servicios de meteorología calculan que desde 1971 Madrid capital no veía algo así. Todo un espectacular edredón de nieve de entre 40 y 50 centímetros cubriendo cada centímetro de la capital y de buena parte del centro peninsular. Ahora, ese manto parece querer congelarse con temperaturas mínimas también de récord.

Así que tu primera nevada ha sido “histórica”. Te ha encantado comer nieve, rebozarte feliz en esta nueva textura y lanzar con acierto bolas de emoción. También conociste la cara dolorosa del frío en tus dedos helados. Pero antes de la nieve llegaron los Reyes Magos. No te trajeron el León y el conejo “de verdad” que habías pedido, pero sirvió la versión peluche para ver tu cara de emoción y sentir tu felicidad.

Otros niñas y niños, los de la Cañada Real Galiana en Madrid, pidieron luz a los Reyes Magos, luz eléctrica para vivir y no congelar sus cuerpos, sus sueños y sus derechos . El suministro fue cortado hace más de tres meses y bajo el temporal de nieve y frío polar sigue sin restablecerser ante la negativa de la empresa y la inmovilidad de las instancias públicas para resolver esta crisis.

Otra crisis que estaba al caer cayó, del otro lado del charco aunque medio mundo siente que le salpica un poco, si es que no estaba embarrado ya. Estados Unidos tuvo su inolvidable 6 de enero, pero más triste y preocupante de lo que el país se hubiera imaginado. Sin camellos pero con unas pintas más estrafalarias que la de los Reyes y un guía instigador llamado Donald Trump, una turba asaltó el Capitolio, el emblemático edificio en Washintong que alberga el Senado y la Cámara de Representantes. Querían impedir la certificación de la victoria del electo Joe Biden como nuevo presidente y mostrar hasta dónde estaban dispuestos a llegar para hacer prevalecer su supremacía, blanca, por supuesto.

Los disturbios, que causaron la muerte de 5 personas,  fueron algo más que una irrupción violenta de descontento popular en un insigne edificio.  Esta insurrección alentada por Trump ha puesto el foco en una fisura preocupante para el sistema democrático de este país y del mundo; una alerta ya anunciada del poder de las palabras tatuadas en un odio y violencia no resueltas y una conmoción social con sabor a derrota semejante, para algunos, al impacto de los atentados del 11 de septiembre de 2001. A Trump le quedan 8 días en el poder y un acelerado proceso de destitución, pero su incómoda y peligrosa presencia y sus 74 millones de votantes siguen ahí.

Tiempos de pandemia hija, que revelan los “pendientes” que todos los países guardan en sus trasteros. Imagino que deben saber que la técnica de cerrar los ojos y contar hasta tres no funciona.

La nieve cubrió la zona infantil del parque «Grande», como Clara lo identifica, en el distrito de San Blas Canillejas en Madrid, sábado 9 de enero 2021. Foto: Luis Soto.

2 respuestas a «Año de nieves… a ver cómo vienes»

  1. Me encantó!!! Palabras muy profundas y con un gran sentido y valor humano! Que lindo regalo para Clara.
    Un abrazo, se les quiere.
    Kare y Marce

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